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fadaiat
encuentro libertad del conocimiento / libertad de movmiento liberté de savoir / liberté de mouvement freedom of knowledge / freedom of movement tarifa / tanger 22-23 de junio de 2004 helena maleno, colectivo aljaima Soy una
ciudadana de la frontera. No conozco de estados o
nacionalidades. Me siento perteneciente a un espacio que tiene vida,
que late,
el espacio fronterizo. Aquí,
en
Tánger donde vivo ahora, se dan los síntomas de la nueva
frontera. Miles de
mujeres trabajan en el sector textil o en las fábricas de
gambas, producción
deslocalizada de las grandes multinacionales, en condiciones de
explotación. Estoy
aquí
porque ya sobreviví psicológicamente a la
construcción de otra frontera, porque
con mucha otra gente, como el colectivo de mujeres AL JAIMA, estamos
creando a
ambos lados del estrecho redes paralelas y espacios no definidos, no
controlados. INMIGRACIÓN
Y ESPACIO PÚBLICO EL
EJIDO
COMO MODELO EXPORTABLE DE APARTHEID ECONÓMICO
La adaptación a la
vida urbana es uno de los pilares del proceso de integración. Lo
que hacemos en
los distintos espacios y la significación social de estas
actividades,
determina la presencia o invisibilidad de los distintos colectivos
sociales. A veces,
nuestro papel no sólo se define por la ausencia física en
los espacios, sino
también por lo que hacemos cuando nos encontramos en esos
lugares. La Europa
Mediterránea se enfrenta a procesos de inmigración
demasiado acelerados. Una
inmigración en la que la alta tasa de economía sumergida
de los países
receptores juega un papel importante. Además, caracteriza a esa
inmigración la
hetereogeneidad de países de procedencia, de clases sociales, de
proyectos de
vida, etc... Uno de los
elementos más definitorios de la inmigración a
países del Mediterráneo europeo
es la segmentación de la demanda de trabajo según la
etnia o el género. En
cuanto
al espacio público, los lugares de relación tienden a
privatizarse. Se
convierten en lugares donde prima la oferta y la demanda. Vamos hacia
grandes
centros comerciales donde se consume a placer sin sufrir las molestias
de
aquellos más desfavorecidos. El poder
se alía con arquitectos, diseñadores, empresas, etc...
para conseguir una
ciudad cuya simbología nos conduzca al consumo. Desde el
punto de vista estético se eliminan los elementos que no
favorecen la
generación de dinero. Los bancos para sentarse se sustituyen por
elementos
decorativos. Los accesos a edificios se construyen a base de materiales
que nos
intimidan e impiden nuestra ocupación de los mismos, como el
vidrio o el
mármol. Cuando, a
pesar de todo, los grupos sociales más desfavorecidos acceden a
estos espacios,
la policía o la seguridad privada disuade a los mismos y limpia
los espacios
públicos para darles el uso que demanda el proyecto de sociedad mercantil globalizada.
El
Ejido,
es un ejemplo muy interesante de apartheid económico, de
utilización de mano de
obra inmigrante y de métodos para conseguir mantenerla alejada
de lo público,
perpetuar a los no ciudadanos.. Un
lugar
con un mercado flexible e informal a nivel macro y
microeconómico, que genera
nichos laborales muy marcados a las distintas etnias, favoreciendo un
uso del
espacio público restringido y marcadamente sexuado. Como
califica Paco Checa, El Ejido, es una ciudad-cortijo. No hay que
olvidar que
según el observatorio permanente para la inmigración, el
66% de los españoles
prefieren que los inmigrantes vivan en otros barrios y están a
favor de
políticas de dispersión frente a las de
concentración. Hecho que
asumen las propias instituciones cuando, por ejemplo, el Fiscal General
del
Estado, envía una circular a los demás fiscales en la que
se pretende aplicar
la deportación de inmigrantes no sólo a aquellos que se
les encuentra entrando
al estado español (como dice la Ley de Extranjería), sino
también a “aquellos
sorprendidos en condiciones que no dejen lugar a dudas acerca de su
absoluta
carencia de imbricación en el entorno social”. En estas
condiciones el 90% de los indocumentados podrían ser deportados
en el acto, sin
derecho a recurso legal. Son
acciones que conducen a un proceso de asimilación, cuando la
sociedad receptora
pretende que el grupo minoritario se subordine y cambie sus creencias
culturales a favor del mayoritario. En este
sentido, el colectivo musulmán es el más desfavorecido,
buscando la sociedad
autóctona otras “etnias que se adapten mejor a nuestra
estructura urbana”,
según Eduardo López responsable de una
organización empresarial (UAGA-COAG) en
Almería. La
aceptación de los símbolos de la sociedad receptora, la
participación en
organizaciones sociales y la adaptación a las condiciones de la
vida urbana,
son los elementos más importantes de la integración
sociocultural. Por lo
tanto, el apartheid económico con las premisas de invisibilidad
y dispersión,
ensayado en El Ejido, puede marcar un antes y un después en la
fisionomía de
las ciudades mediterráneas. DEL CORTIJO A LA CIUDAD VERSUS
CIUDAD-CORTIJO La
historia de El Ejido o Campo de Dalías se caracteriza por su
gran dinamismo. En
cuarenta años se ha pasado de cortijos pobres de adobe y
cañizo, asentados
sobre zonas semidesérticas, cuyos habitantes tenían un
modelo de funcionamiento
bastante tribal, a una ciudad de lujo y cambios constantes. La
población de hace cuarenta años ha aumentado
tremendamente en distintas oleadas
migratorias. La agricultura intensiva bajo plástico
propició una inmigración
interior desde las serranías próximas. Muchísimas
personas compraron tierras
para hacer invernaderos e iniciaron un proceso de trabajo familiar
basado en la
autoexplotación sobre todo de las mujeres. En una
segunda fase, comenzaron a llegar personas de otras provincias
andaluzas y del
resto del estado, para trabajar como jornaleros, empleados del
manufacturado o
bien, copar trabajos cualificados en la comercialización y los
servicios. La
mentalidad de estos inmigrantes era en su mayoría de retorno.
Muchos de ellos
comentan en sus discursos el odio a esta tierra de acogida y mantienen
en sus
pueblos vínculos como el empadronamiento o incluso las cuentas
bancarias. La
ciudad se ha ido construyendo sin espacios de uso común en una
sociedad muy
plural, donde las miles de nuevas personas concebían El Ejido
como una especie
de vida dormitorio. Contrastan las casas monumentales, los muebles
caros, las
buenas ropas, con el poco uso de las escasas zonas verdes o zonas de
comunidad. En este
contexto de sociedad desarraigada que explota tremendamente la
naturaleza y que
concibe como natural la propia explotación, irrumpe la
inmigración
norteafricana. Los
marroquíes, primeros en llegar a este paraíso neoliberal,
ocupan los antiguos
cortijos de adobe que abandonados por los autóctonos, quedan
como almacenes
para herramientas o venenos a utilizar en las explotaciones agrarias. Durante
mucho tiempo, los inmigrantes sólo fueron visibles en las cifras
de producción.
Viviendo a pie de faena y con dificultades físicas (no hay
transporte) para
acceder al espacio público, sólo se hacía palpable
su presencia al alba, cuando
hacían cola y se exhibían como mercancia para ser
recogidos por los
empresarios. El aumento
del número de trabajadores extranjeros y la imposibilidad de
acceder a espacios
comunes con los autóctonos hace que éstos generen
espacios propios. Surgen
sobre todo carnicerías y cafeterías como lugares no
sólo de consumo, también de
encuentro, de información social, para recibir correspondencia,
para ver las
televisiones de los países propios, etc.. La
presencia conduce a un conflicto con la sociedad autóctona, con
un concepto de
lo público muy privado y con unos fantasmas de seguridad
ciudadana muy marcados
fomentado por las autoridades locales. Surge la razzia de febrero y las
medidas
políticas posteriores conducen a eliminar en en lo posible al
inmigrante de los
espacios comunes, con varias determinaciones: ·
Aumento de la presencia
policial en los
lugares de trabajo y vivienda del colectivo inmigrante. El
número de policía
aumenta en un 200% y se sitúa para patrullar las zonas rurales y
los límites
entre las zonas de producción y las urbanas. ·
Aumento de la
dispersión eliminando
asentamientos de chabolas visibles desde carreteras o caminos y que
puedan
albergar un número importante de inmigrantes. La obsesión
por eliminar los
ghettos sin políticas sociales activas, sólo a
través de la mano dura, conduce
a una situación mucho más dramática que el
chabolismo. La dispersión, obliga al
inmigrante a ocupar agujeros en el suelo, a estar más alejado de
su comunidad,
de la información, de las redes de apoyo mutuo
interétnicas y produce una
soledad profunda que destruye al trabajador inmigrante. ·
Presentación de
proyectos de rehabilitación de
cortijos para trabajadores como solución al problema de la
vivienda, para
mantener el apartheid y la dispersión. Dentro de estos
proyectos, estaría la
creación de una zona común de servicios situada entre la
zona de producción,
que contaría con tiendas, sanidad, asesoramiento institucional,
etc... para
evitar el acceso del colectivo inmigrante a la zona urbana. ·
Favorecer el concepto de
Reagrupación
Familiar. En el discurso oficial, el inmigrante hombre solo es un
potencial
violador por lo que se apuesta porque todos los inmigrantes busquen una
mujer.
Así, la hembra cumple en el apartheid las labores sexuales y de
reproducción.
Las
dos únicas formas de acceso a la vivienda del colectivo
inmigrante en el mar de plástico es a través de su mismos
compatriotas o bien a
través de un jefe con el que se genere una relación
laboral más o menos
estable. Alquilar
viviendas en el núcleo urbano es casi imposible. Sólo el
2% de los inmigrantes
viven en la ciudad de El Ejido, el 98% reside en diseminados, en
habitáculos
donde no existen condiciones de higiene mínimas, sin una red de
transportes
adecuada, sin colegios, centros de salud, tiendas, etc... Muchos
inmigrantes se desplazan hasta cuatro kilómetros a pie para
poder comprar el
pan. El
transporte público en la zona es usado básicamente por
los trabajadores
extranjeros. Los autóctonos, casi todos, poseen vehículos
automóviles (el 90%
de las casas de la zona tiene dos o más vehículos) y lo
público y común queda
relegado a los más desfavorecidos de la sociedad. Así,
las
necesidades de transporte no son valoradas por las instituciones y cada
día las
redes de comunicación colectivas se devalúan más,
perdiendo su servicio social. Otro de
los pilares de la vida urbana son los espacios para el ocio. En una
zona como
esta, con espacios sociales tremendamente privatizados y con un nivel
de
xenofobia alto que no permite compartir espacios con extranjeros, los
inmigrantes han construído sus propios lugares de ocio. Las
cafeterías y carnicerías para los musulmanes, discotecas
y peluquerías para el
africano negro, reuniones en carpas improvisadas los domingos para los
sudamericanos, constituyen “zonas temporalmente autónomas”. Decimos
que son temporales porque los vecinos se han levantado para eliminar
esos
espacios y las instituciones han colaborado con medidas coercitivas
para ello. El ayto.
de El Ejido ha cerrado cafeterías en reiteradas ocasiones
pidiendo licencias
que no se exigen a locales regentados por españoles. Además,
los inmigrantes ocupan las calles los domingos para encontrarse y
charlar. Los
bancos de un boulevard de reciente construcción e infrautilizado
por los
autóctonos, se llena de vida los fines de semana cuando cientos
de hombres
magrebíes se reúnen . De allí, van a las
cafeterías, hacen las compras en las
carnicerías y después llenan los locutorios... El estado
reacciona ante esta ocupación del espacio común con las
patrullas de FSE a
caballo que piden papeles constantemente y abocan al indocumentado a
restringir
sus salidas al núcleo urbano. Enciso, alcalde de El Ejido, ha
alabado en
reiteradas ocasiones la labor de los caballos, admitiendo que “vuelven
los
tiempos pasados” (en referencia a la Guardia Civil en la época
franquista). Tradicionalmente
las mujeres hemos estado presentes en los lugares de
reproducción, quedando la
producción relegada al hombre. Las mujeres inmigrantes
realizarían aquellas
labores de reproducción más denostadas por la sociedad y
que las mujeres
autóctonas no quieren realizar. La
liberación de tareas de algunas mujeres autóctonas no se
ha conseguido a través
de la paridad de obligaciones con el macho, sino a través de
desplazar los
peores trabajos de la reproducción a mujeres de otras etnias. Así,
las
inmigrantes se dedican al trabajo doméstico, a ser explotadas
sexualmente y a
acceder a trabajos de producción (como el manipulado de frutas y
hortalizas)
dejados por el hombre por ser muy duros y tremendamente
mecánicos. Dos
ejemplos muy claros de discriminación y explotación
sexual lo encontramos en El
Ejido en las mujeres musulmanas y las rusas. Las
musulmanas sólo están presentes en espacios
públicos relacionados con la
reproducción, como son los supermercados, centros médicos
y colegios. Eso para
las más afortunadas, muchas de ellas, llegan por
reagrupación familiar desde
Marruecos y son encerradas en casa, negándoles la posibilidad de
salir de ese
espacio a no ser acompañadas por un varón. Es como
vivir en una cárcel, aunque hay otras más desafortunadas.
Son aquellas que
viven en subalquiler y se encierran en una
habitación. En ella comen, cuidan a los
niños, tienen la televisión
y duermen, sólo acceden al espacio común de la casa para
cocinar. Las
ciudadanas rusas son traídas por mafias para desempeñar
una labor sexual en la
zona. Sólo existen como objetos de consumo y para el consumo. Su
presencia en
tiendas caras como mujeres que ejercen una prostitución de lujo
y por las
calles de la ciudad exhibiéndose como mercancía a una
hora determinada, se ha
convertido en una costumbre. Socialmente
son aceptadas, tanto por los varones como por las mujeres de la zona, y
los
bares donde trabajan tienen dueños españoles. No son
lugares de sexo propiamente dicho, ellas ejercen de
acompañantes, de psicólogas
de un varón que las considera superiores (realmente muchas
tienen una exquisita
formación universitaria), sobre todo por sus rasgos ários. En los
bares de rusas se hacen los negocios y la política de la zona. Son
muchas
sociedades dentro de una ciudad, donde todas las partes se relacionan
en
términos de explotación y rechazo. Un verdadero ejemplo
de un sistema de vida
neoliberal muy cómodo para las administraciones locales. Sistema
fomentado y
propiciado por el propio estado y secundado por los medios de
comunicación, las
distintas asociaciones y líderes de opinión, muchos de
los intelectuales y de
los artistas.
TANGER MI
SEGUNDA FRONTERA
MANGO,
ZARA, BERSCKHA, CORTEFIEL, CORTE INGLÉS, SE PRODUCEN EN
MARRUECOS A PRECIOS Y PRECIOS DE ENTREGA
MUY BAJOS PARA SER CONSUMIDOS EN EL ESTADO ESPAÑOL. LOS
SIGUIENTES DATOS
PERMITEN RECONSTRUIR LA REALIDAD DE LAS MUJERES MARROQUÍES QUE
ESTÁN DETRÁS DE
ESTAS GRANDES MARCAS.
EL 10% DE
LA POBLACIÓN ACUMULA EL 31% DEL GASTO Y
EL 10% MAS POBRE GASTA SOLO EL 2´6%. EL
ANALFABETISMO ALCANZA AL 38´1 DE LOS VARONES Y A AL 63´9 DE
LAS MUJERES. EN
1983 EL
FMI PONE EN MARCHA EL PLAN DE AJUSTE ESTRUCTURAL. ESTE COLOCA A LA
INVERSIÓN
PRIVADA, SOBRE TODO LA EXTRANJERA COMO MOTOR DE LA ECONOMIA CON LO QUE
SE ENTRA
EN UN PROCESO DE REFORMAS DEL MARCO LEGAL Y SOCIAL SOLA MENTE
DESTINADAS A
FACILITAR LAS TAREAS A LAS EMPRESAS. EL CUERPO
JURÍDICO PARA FAVORECER ESTAS INVERSIONES INCLUYE VENTAJAS
FISCALES,
SUBVENCIONES Y CREACIÓN DE AMPLIAS ZONAS FRANCAS. ES UN
EJEMPLO DE LA DIVISIÓN
INTERNACIONAL
DEL TRABAJO Y LA INTERNACIONALIZACIÓN DE LA PRODUCCIÓN.
EL OBJETIVO ES ABARATAR
COSTES DESLOCALIZANDO LA PRODUCCIÓN Y ABARATANDO LA MANO DE OBRA. SE
CONSTRUYE MARRUECOS COMO PAÍS CON ECONOMÍA DE ENSAMBLAJE. CON
EL
COSTE SOCIAL DE UN OBRERO EN EL ESTADO ESPAÑOL SE EMPLEA ENTRE
OCHO Y DIEZ
PERSONAS EN MARRUECOS. MARRUECOS
EXPORTA CASI TODA SU PRODUCCIÓN DE PRENDAS DE CONFECCIÓN
Y GÉNERO DE PUNTO. LA
MAYORÍA ES ROPA SPORT Y PRENDAS DE HOMBRE, MUJER Y NIÑO.
LOS PRINCIPALES
MERCADOS DE EXPORTACIÓN SON LA UNIÓN EUROPEA, ESTADOS
UNIDOS Y CANADÁ. EUROPA HA
BAJADO SUS PRECIOS DE COMPRA CASI UN CUARENTA POR CIENTO EN LOS
ÚLTIMOS TRES
AÑOS. EL MERCADO
MARROQUÍ TIENE UNA ALTA FLEXIBILIDAD EN LOS TIEMPOS DE ENTREGA
DE LAS
MERCANCÍAS, SON LOS MÁS BAJOS DEL MUNDO. TANGER Y
EL SECTOR TEXTIL UN
56´1 %
RESIDE DE LOS HABITANTES DE MARRUECOS RESIDE EN LAS CIUDADES QUE HAN
SOPORTADO
UN FUERTE EXODO RURAL. EL CUARENTA POR CIENTO
DEL EMPLEO EN MARRUECOS VIENE DE LA
INVERSIÓN TEXTIL. EN LA
REGIÓN DE TÁNGER CASI EL SESENTA POR CIENTO DE LOS
TRABAJOS SE CENTRAN EN LA
ACTIVIDAD TEXTIL. EL NOVENTA
Y CINCO POR CIENTO DE LA PRODUCCIÓN ES DEDICADA A LA
EXPORTACIÓN. LA MATERIA
PRIMA, TELAS Y ABALORIOS, LLEGA AL PUERTO
DE TÁNGER DESDE EL ESTADO ESPAÑOL.
PROCEDENTES DE ASIA Y TURQUIA,
ENTRA A MARRUECOS PARA SER TRANSFORMADA. LA TASA DE
FEMENEIZACIÓN DEL SECTOR TEXTIL ES DEL OCHENTA POR CIENTO. EN SU
MAYORÍA LAS MUJERES SON EMIGRANTES RURALES DE PRIMERA O SEGUNDA
GENERACIÓN.
VIVEN EN BARRIOS PERIFÉRICOS SURGIDOS DE LA EMIGRACIÓN
RURAL DONDE FALTAN
MUCHOS SERVICIOS. ESTAS
MUJERES ESTÁN CONDENADAS AL ÁMBITO DOMÉSTICO,
PRIVADO, DONDE LA VIOLENCIA ES
ALTA. SU ACCESO
A LOS ÁMBITOS PÚBLICOS ESTÁ TOTALMENTE BLOQUEADO. EL SISTEMA
ECONÓMICO NEOLIBERAL LE HA DADO ACCESO A ESTAS MUJERES AL
ESPACIO LABORAL. ASÍ,
AUNQUE EL SUELDO DE LAS OBRERAS ES UNO DE LOS PILARES DE LA
ECONOMÍA, LA
GESTIÓN DE ESTOS RECURSOS Y LA RESPONSABILIDAD DE LA FAMILIA
RECAE SIEMPRE EN
EL VARÓN. LOS
SUELDOS
SON MUY BAJOS, CON OBRERAS DE PRIMERA Y SEGUNDA CLASE.
AUNQUE EL SALARIO MÍNIMO LEGAL POR
HORA SON 8´78 DIRHAMS O SEA 0´80 EUROS, LAS
OBRERAS DE SEGUNDA CLASE, NORMALMENTE NIÑAS, COBRAN 5 DIRHAMS
POR HORA, ES
DECIR 0´50 EUROS. LAS HORAS
EXTRAS SON OBLIGATORIAS Y EL PATRÓN NO LAS AVISA, EN LA
MAYORÍA DE LOS CASOS
SON PAGADAS COMO UNA HORA NORMAL. EL OCHENTA
POR CIENTO DE LAS TRABAJADORAS CARECEN DE COBERTURA SANITARIA. AUNQUE
ESTE
DINERO SE DESCUENTA DE LAS NÓMINAS EL PATRÓN NO SIEMPRE
PAGA LA SEGURIDAD
SOCIAL Y LA MUTUA. LAS
OBRERAS SUFREN AGOTAMIENTO. PROBLEMAS DE ESPALDA. PROBLEMAS DE
VISIÓN.
PROBLEMAS RESPIRATORIOS. ACCIDENTES LABORALES (QUEMADURAS, PINCHAZOS). LOS
PATRONES SÓLO DEJAN IR AL BAÑO UNA O DOS VECES DURANTE LA
JORNADA LABORAL. LAS
OBRERAS TIENEN PROBLEMAS CRÓNICOS DE RIÑON, ALGUNAS
LLEGAN A AFECTARSE TANTO
PSICOLÓGICAMENTE QUE NO PUEDEN CONTROLAR LA MICCIÓN.
MUCHAS DE ELLAS SE ORINAN
ENCIMA MIENTRAS COSEN LA ROPA. CASI EL
CINCO POR CIENTO DE LAS OBRERAS DE CADA FÁBRICA HA EJERCIDO LA
PROSTITUCIÓN EN
ALGÚN MOMENTO. CEDEN AL ACOSO SEXUAL DE LOS JEFES, SE
PROSTITUYEN CON LOS
TÉCNICOS DE CALIDAD QUE SUBCONTRATAN LA PRODUCCIÓN DE LAS
GRANDES MARCAS, O
BIEN COMPLETAN LOS SALARIOS MÍSEROS CON EL TRABAJO SEXUAL. LA
MAYORÍA SON
MENORES DE DIECIOCHO AÑOS. NO CONOCEN
SUS DERECHOS LABORALES Y LA LUCHA SINDICAL, REPRIMIDA
FUERTEMENTE EN MARRUECOS EN LOS ÚLTIMOS
VEINTE AÑOS, NO LES
INTERESA. LAS OBRERAS SE SIENTE DECEPCIONADAS Y TRAICIONADAS POR UNA
RED DE
SINDICATOS DIRIGIDOS POR LA BURGUESÍA MARROQUÍ. LAS
OBRERAS SABEN QUE SÓLO SON ELLAS LAS QUE PUEDEN LUCHAR POR
INTENTAR MEJORAR SU
SITUACIÓN. LAS
OBRERAS PREFIEREN TRABAJAR SIN CONTRATO CREEN QUE EL CONTRATO ES
SÓLO UN PAPEL
A FAVOR DEL EMPRESARIO, LA MEJOR RELACIÓN CONTRACTUAL ES HACERSE
IMPRESCINDIBLE
DENTRO DE LA CADENA DE MONTAJE. LAS
OBRERAS CREAN ESPACIOS INDEPENDIENTES DE RELACIÓN MEDIANTE LA
CONSTITUCIÓN DE
ASOCIACIONES. La
violencia doméstica, además de la violencia laboral y la
negación del acceso de
las mujeres a lugares públicos tiene las siguientes
consecuencias:
Salarios
bajos. Trabajar
sin seguridad social ni cobertura sanitaria. Horas
extras obligatorias y pagadas como normales. Obligar a
las mujeres a orinar sólo una vez o dos veces al día como
mucho para no romper
el ritmo de la cadena de producción. Acoso
sexual y prostitución dentro de los talleres.
Inmigración
para los varones, utilización de diferentes vías como
entrar bajo camiones o
autobuses, ir en pateras cargadas de hachís. Trabajo
textil y prostitución para las niñas.
Negación
del valor de lo sindical. Negación
del valor contractual, las mujeres prefieren no tener contratos de
trabajo
dicen que esto solo favorece al empresario. Generación
de espacios propios de desarrollo interpersonal y de género. MARRUECOS PAÍS DE
TRÁNSITO Marruecos se ha
convertido en una de las principales vías de
tránsito de inmigrantes del
áfrica
negra para entrar a Europa. De muy distintas maneras
se accede a territorio alaouita,
las vías y los métodos varían pero lo más
importante es romper las líneas
fronterizas que separan áfrica de Europa. Pequeñas
camionetas salen desde Nigeria, o de otros países,
incluso de Liberia, recorriendo toda áfrica hasta llegar a la
frontera argelina
con Marruecos, cerrada desde 1994 por los problemas políticos
entre los dos
países. De ahí, por la
noche, los inmigrantes cruzan a Oujda, una
vez en territorio marroquí, en taxis, autobuses o bien a pie,
suelen buscar los
campamentos situados en el norte de Marruecos, o bien Tánger, la
zona de
Tetouán o Nador, en espera de una patera que los lleve al sur
del estado
español. Otra opción si te
encuentras en los campamentos de Tetouán o
Nador, es pasar a Ceuta y Melilla, burlando las vallas electrificadas
que
separan físicamente los dos territorios e incluso
se utilizan bidones a
forma de flotadores para pasar por el mar. Puedes tener mejor suerte
si vienes de un país como Senegal
y consigues, pagando, un visado que te lleve hasta los aeropuertos de
Rabat o
Casablanca. De allí la opciones son varias pero las más
utilizadas consisten en
pagar una patera hasta Canarias o desplazarse a los campamentos del
Norte de
Marruecos para salir desde allí. La tercera gran
vía de entrada es el sur del territorio
alaouita. Entre Mauritania y Marruecos sólo hay una zona de paso
llamada Bir
Gandouz. El resto son más de mil kilómetros de frontera
que están minados. Hay
un espacio de diez kilómetros controlado por la Misión de
Naciones Unidas para
el Referéndum del Sáhara Occidental. Además, de
ser una zona de conflicto con
la presencia del Frente Polisario y casi
setenta y cinco por ciento del ejército
marroquí concentrado en
esta provincia, y una zona de desierto donde es imposible encontrar
agua. Aunque los medios de
comunicación del estado español dan la
sensación de llegada continua y casi de invasión del
áfrica negra, en el año
2003, calculamos que pudieron pasar por territorio
marroquí entre quince mil y veinte mil
inmigrantes
subsaharianos, y no todos alcanzaron evidentemente, el territorio
europeo. Si comparamos con los
datos de población de los países de
origen, por ejemplo en Nigeria hay ciento cuarenta millones de
habitantes, los
datos de población africana en tránsito por Marruecos son
practicamente
irrisorios. Otra construcción
de los mass-media es el problema de las
mafias que trafican con los inmigrantes. A nuestra opinión no
puede utilizarse
la palabra mafia, como la entendemos tradicionalmente, sobre todo para
los
pateristas marroquíes. Hay, sobre todo dentro de Marruecos, y en
referencia a
la inmigración francófona (antiguas colonias francesas),
lo que preferimos
llamar REDES FUNCIONALES. Es decir, redes que comercian con las
necesidades del
inmigrante en su situación de clandestinidad, pero que no
trafican con
personas. No es lo mismo si
hablamos de la inmigración anglófona
(países descolonizados por Gran Bretaña), sobre todo la
procedente de Nigeria,
donde si podemos hablar de REDES DE TRÁFICO DE PERSONAS, con
estructuras de la
red establecidas en todos los países de tránsito de los
inmigrantes, incluso en
Europa. Un ejemplo vivo de ésto son todas las mujeres nigerianas
que ejercen la
prostitución en zonas tan conocidas del estado español
como la Casa de Campo,
en Madrid y Las Ramblas, en Barcelona. Estas mujeres se entregan
o son entregadas por las familias,
mediante contrato y rituales de vudú, a las redes de
tráfico, sellando su
pertenencia de por vida a los traficantes. Constituye una nueva forma
de
esclavitud.
DESPLAZAMIENTO Y
CONSTRUCCIÓN DE LA FRONTERA SUR DE EUROPA La militarización
de la frontera sur de Europa ha fracasado.
Los estados europeos preparan desde hace años a países
terceros para
convertirse en los guardianes de los intereses económicos y de
las llamadas
democracias del primer mundo. De este macroproyecto
forma parte la zona del norte de
áfrica, como demuestran los contactos del antiguo gobierno del
partido popular
con países del Magreb, e incluso con Libia. Uno de los países
guardianes clave es Marruecos. Es
prioritario en las inversiones económicas del estado
español, y el norte del
país es zona de máximo interés para las
inversiones también en cooperación al
desarrollo. Si el reino alaouita va a
defender nuestra frontera recibe a
cambio una serie de compensaciones económicas. Ya en el 2002, el estado
marroquí recibió dinero de la Unión
Europea sólo en concepto de control fronterizo. Y el gobierno
marroquí cada día
pide más, el antiguo Delegado de Inmigración del partido
popular, declaró en
Rabat en rueda de prensa hace casi un año que si Marruecos
quería más dinero
tendría más dinero. Dotaciones
económicas en materia de inversión en economía de
ensamblaje, también en cooperación y sobre todo para la
militarización de las
fronteras. Marruecos controlaría así la
inmigración del áfrica negra. Las órdenes en
materia de control fronterizo dadas desde
Europa y el dinero se ha invertido en la creación de varios
instrumentos en Marruecos
para el control de los inmigrantes subsaharianos, que en la
mayoría de los
casos ha supuesto una violación constante de los derechos
humanos. Marruecos ha aprobado
recientemente una Ley de Extranjería,
bastante restrictiva al estilo del modelo del estado español,
auspiciada por
las democracias Europeas. El siguiente paso es más
inversión para poder aplicar
el reglamento de esta ley y poner en marcha mecanismos como los centros
de
detención. En este sentido Toni
Blair, primer ministro inglés, ya hablaba
de construir grandes centros de detención en países
terceros. Deportaciones de
inmigrantes Cada poco los campamentos
donde se refugian los inmigrantes
subsaharianos son sometidos a redadas por parte de la policía
marroquí. En
algunas ocasiones especialmente violentas, se llevan a cabo incluso con
perros
y helicópteros. Se arrasan y queman todos
los campamentos y las pertenencias
de los inmigrantes subsaharianos. Múltiples heridos
y contusionados suelen ser el resultado de
estas redadas. Los inmigrantes que son apresados se hacinan en los
sótanos de
las comisarías más próximas o bien esperan en
improvisados centros de
detención, como la plaza de toros de Tánger o almacenes
abandonados de zonas
industriales, donde las condiciones no respetan la dignidad humana.
Normalmente
en menos de veinticuatro horas pasan por el juez, en aplicación
de la ley de
extranjería, sin abogado que les asiste y sin traductor y los
preparan para ser
deportados a Oujda, en la frontera con argelia. El traslado de estos
inmigrantes se hace en autobuses
públicos, en algunas ocasiones, a los que entran esposados, o
bien directamente
hacinados en camiones militares. En el proceso de la
deportación la mayoría de los
inmigrantes denuncian no haber recibido ni asistencia médica, ni
alimento
líquido o sólido. Los inmigrantes son
abandonados al otro lado de la frontera
argelina en tierra de nadie, por donde vuelven a entrar en Marruecos y
comienza
de nuevo el círculo vicioso. En el 2002 Marruecos
aseguraba haber deportado cuarenta mil
inmigrantes africanos de su país, cifras ofrecidas a la
unión europea como
justificante al dinero recibido por el control fronterizo. Muchas de
estas
deportaciones es la misma persona expulsada a Argelia siete u ocho
veces. Acuerdo de buena vecindad Firmado entre Marruecos y
el estado español en el 1992
contempla la devolución a territorio marroquí de todos
los inmigrantes llegados
en patera a las costas españolas, siempre que la
embarcación haya partido de
tierras marroquíes. Supondría reenviar
a los inmigrantes del áfrica negra a
Marruecos. El martes veintisiete de
enero una treintena de inmigrantes
subsaharianos llegados a las costas de Canarias son devueltos en
avión a territorio marroquí, concretamente a
Laâyoune, provincia del sur, lo que supone
la reactivación del acuerdo. No tenemos
constancia de que el gobierno español se preocupe por las
condiciones en las
que se hacen esas repatriaciones. O bien que se
interese sobre qué va a pasar con los
inmigrantes subsaharianos una
vez llegan a Marruecos o de la situación de estas personas
dentro del reino
alaouita. Los
costes de
este traslado de inmigrantes Canarias-Laâyoune han sido
sufragados por el
gobierno español, según estas autoridades los treinta
inmigrantes, de
diferentes nacionalidades, serán devueltos a sus países
por el gobierno
marroquí. La realidad es que estos
inmigrantes, después de pasar hasta
tres semanas en un supuesto centro de acogida que en relalidad, es un
centro de
detención en Laayoune, pueden ser abandonados a su suerte en el
desierto de la
frontera con Mauritania o bien son trasladados en autobuses hasta Oujda
frontera con Argelia, donde son abandonados. Modelo de activismo
europeo Hasta ahora ningún
tipo de acción activista tenía lugar en
territorio marroquí, las organizaciones de la izquierda estaban
al margen de la
realidad del colectivo de inmigrantes subsaharianos. La única
asistencia recibida por estos ciudadanos
procedentes del áfrica negra es ofrecida por Médicos Sin
Fronteras, con un
programa de apoyo que ha conseguido que estas personas sean atendidas
por el
sistema de sanidad marroquí. Las acciones de pura
asistencia social, tanto en Tánger,
Casablanca como Rabat es llevada a cabo por organizaciones religiosas
católicas. Hace unas semanas se
creó una Plataforma de Apoyo a los
inmigrantes formada por asociaciones cristianas, la AFVIC
(Asociación
Familiares Víctimas de la Inmigración Clandestina), la
AMDH (Asociación
Marroquí de Derechos humanos, y otras. Lo realidad es que esta
Plataforma ha
sido fomentada por la intervención desde europa, ha sido la
CIMADE,
organización vinculada a la iglesia ecuménica, y que
sostiene acciones de
asistencia social de inmigrantes en Francia, quien está presente
apoyando el
programa de la Plataforma. En su viaje por
territorio marroquí CIMADE ofreció su
capacidad económica para apoyar organizaciones y para la
construcción de
Centros d´accueil (Centros de acogida). La misma necesidad
manifestada por las autoridades
policiales que manifiestan que todas las irregularidades se subsanaran
con la
construcción de Centros d´accueil. El miedo es cómo
van a ser esos Centros o que deriven como
pasa en Laayoune en meros Centros de detención para la posterior
deportación de
los inmigrantes. Muchas organizaciones
marroquíes, algunas de las cuales,
jamás han tenido un contacto con africanos subsaharianos se han
mostrado con
capacidad para gestionar un centro de acogida. ¿Estaremos
asistiendo a la construcción de un modelo de
asistencia al inmigrante similar al de las grandes organizaciones como
Andalucía Acoge, Cruz Roja, etc...? No es el propio activismo
marroquí que ha sufrido un proceso
para desde su idiosincrasia prestar apoyo en materia de
inmigración. Es, como
en otros casos, un modelo de trabajo exportado desde los estados
europeos, con
lo cual la construcción fronteriza estaría
básicamente perfilada.
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