Urbanismo
anarquista: La nave de los locos
por José Pérez de Lama,
Los Ángeles 2000
anfiteatro de La Realidad,
agosto 1994
Rem Koolhaas, uno de los papas de la
arquitectura contemporánea, escribía recientemente que la
Arquitectura cada vez más consistirá en la organización
de eventos. Y ya se sabe que los papas hablan ex-cátedra, no se
equivocan.
A estas alturas del siglo ya no hace
falta que lo diga RK; para la multitud de arquitectos subempleados y para
los estudiantes la arquitectura no se debe reducir, ni se reduce, a la
construcción de edificios y espacios urbanos. Está de moda
suscribir que cualquier actividad física, mental o digital que transforme
el espacio vivido es arquitectura. Además toda esperanza de evolución
de la ciudad más allá de los mecanismos de control del espacio
de la burguesía, el
capitalismo -división inmobiliaria-
y el Poder son bienvenidos por muchos; por no decir por casi todos. Post,
trans, meta, híper; prefijos que denotan distintos matices del más
allá.
En realidad, este discurso de las
penúltimas vanguardias está hablando de las prácticas
espaciales de la mayor parte de la población mundial [Fisuras,
núm 6: "Cómo vive la otra mitad"], los que
la academia y el poder denominan "sub-desarrollados", pero que algunos,
en ciertas ocasiones, llaman "resistentes". Hasta aquí nada, o casi
nada nuevo. El retorno de los 60, ¡buen rollito! en cualquier caso.
Urbanismo anarquista
Algunas de estas prácticas híper-arquitectónicas,
sin embargo, tienen una componente más combativa que otras. Hace
ya algunos años cayó en mis manos un panfletillo con el que
trabajamos en clase en la ETSAS durante varios cursos. Se llamaba "Mini-manual
del urbanista anarquista", firmado por Sam Blower, un estudiante de arquitectura
de Sci-Arc [Los Angeles]. El libelo constataba una vez más
como los arquitectos y urbanistas, consciente o inconscientemente, actuaban
de manera sistemática en alianza con el poder. Proponía en
contraposición una práctica arquitectónica aliada
con aquellos cuyos puntos de vista y aspiraciones nunca son tenidas en
cuenta en los procesos de toma de decisiones y construcción de la
ciudad. Los planteamientos, tácticos, del minimanual eran los de
la guerrilla: nomadismo, conocimiento milimétrico del lugar, estrecha
vinculación con las comunidades locales y subversión -hoy
podríamos decir hackeado de los espacios del poder [Pérez
de Lama, Vanguardia angelino alienígena, en: Pasajes, noviembre
2000].
En los últimos meses, he tenido
la suerte de observar, incluso participativamente como los antropólogos,
tres actuaciones de híperarquitectura o urbanismo anarquista de
gran escala y muy
inspiradoras: (1) la geografía
territorial del zapatismo en Chiapas, y las geografías urbanas (2)
del comercio informal en la Ciudad de México y (3) de la semana
de manifestaciones en Los Angeles en protesta a la convención nacional
del partido demócrata del pasado agosto. En las tres destacaría
aspectos anarquistas adicionales: antiautoritarismo y cooperación
en la construcción y el uso de sus espacios - en la producción
del habitar.
En este escrito voy a abordar una primera
aproximación a los tres acontecimientos, de carácter fundamentalmente
descriptiva. En estas geografías o urbanismos se mezclan lo material,
con lo imaginado y lo vivido de manera muy contemporánea. Algunas
historias no son nuevas pero como las buenas canciones da gusto volverlas
a cantar.
La geografía
del zapatismo en Chiapas. La nave de los locos
Hace ya seis años, el primero
de enero de 1994, se alzó en armas el EZLN [Ejército Zapatista
de Liberación Nacional]. Aquella madrugada, en la que México
también entraba oficialmente a la modernidad con su incorporación
al Tratado de Libre Comercio, que vinculaba el país a EU y Cánada
de forma parecida a la UE, los guerrilleros mayas enmascarados con pasamontañas
negros tomaron la capital regional, San Cristóbal de las Casas,
y otras 5 cabeceras municipales chiapanecas: Ocosingo, Altamirano, Las
Margaritas, Huixtán y Oxchuc. Como en otras revoluciones mayas desde
la conquista, los indígenas tienen un oráculo que habla la
voz del pueblo y de la tierra, -una roca, un árbol, una sibila-.
En esta ocasión se trata de un misterioso enmascarado, que como
Cervantes, parece debatirse entre la espada y la pluma, el ingenioso hidalgo
guerrillero subcomandante Marcos, portavoz del Comité Clandestino
Indígena Revolucionario - Comandancia General del EZLN. Su palabra,
junto al fuego de sus fusiles M-16 y la sangre de los combatientes han
hecho famosa en el mundo la justa causa de los desposeidos, versión
Sureste de México en tiempos del neoliberalismo globalizador.
Tras el primer golpe de efecto, se
desatan los enfrentamientos entre el ejército federal y los zapatistas,
que se saldan con 150 bajas y un elevado número de prisioneros por
ambos bandos.
Mientras los federales asesinan a
los prisioneros zapatistas con tiros en la nuca, la guerrilla libera a
los suyos reservándose al general de división capturado para
un juicio popular.
Aproximadamente dos semanas después
el gobierno mexicano declara el alto el fuego debido a la presión
masiva de la sociedad civil -uno de los conceptos preferidos por los zapatistas-,
presión que culmina provisionalmente con una multitudinaria manifestación
en el zócalo de la capital de la nación.
Durante los 12 días de guerra
los zapatistas se han replegado parcialmente y se han hecho fuertes en
los territorios que desde entonces serán territorios rebeldes, al
nordeste y el este de San Cristóbal, la antigua Ciudad Real, en
los Altos de Chiapas y la Selva Lacandona.
A medida que se va conociendo mejor
el movimiento se descubre que no es una guerrilla que haya surgido de la
noche a la mañana. Las condiciones de injusticia hacia los indios
que habitan esta región rica en petróleo y otros recursos
naturales se remontan por lo menos a los 508 años de
dominación europea y euromexicana.
En el año del alzamiento el EZLN lleva organizándose y tejiendo
las redes de resistencia con la sociedad civil local, las comunidades que
habitan dispersas en las cañadas, desde hace 10 años. Según
declaran los comunicados del CCRI-CC del EZLN el levantamiento armado ha
llegado cuando todas las vías pacíficas se han agotado. Tenemos
así una guerrilla replegada en un territorio inaccesible por el
propio abandono de la construcción de infraestruturas por parte
del estado y, estrechamente ligada a las comunidades que desea representar.
La población de estas comunidades que ayudan al EZ, con comida,
alojamiento, recursos, información, es denominada por el EZ como
sus bases de apoyo. Un grupo sedentario y civil, aunque disperso en pequeñas
unidades por la propia estructura poblacional del territorio maya; y otro,
coordinado con el anterior, nómada y militar: moviéndose
a caballo y a pie; y en las varias docenas de vehículos militares
adquiridos en el alzamiento. Durante casi nueves meses al año, la
época de lluvias, la mayor parte de este territorio, las brechas,
cortadas y gargantas, es difícilmente accesible por medios de transporte
"convencionales". Además de por los ideales, ambos grupos están
ligados por el parentesco y el amor. Hay hermanos, padres, familiares.
La guerrilla cuenta con un tercio de mujeres en sus filas, en igual proporción
entre el mando y la tropa.
Municipios autónomos
Los zapatistas tienen presencia en
40 de los 111 municipios oficiales de Chiapas. En diciembre de 1994 se
declaran 32 municipios autónomos en los territorios en rebeldía.
Ésta es la plasmación territorial de uno de los más
destacados principios políticos zapatistas: democracia, que igualan
con autonomía. Autonomía, en esta revolución que pintorescamente
para nosotros cínicos europeos enarbola la bandera mexicana por
encima de todo y tiene el "patria o muerte" como uno de sus lemas, significa
que las comunidades, los ejidos, los barrios, las escuelas, las universidades,
las ciudades tengan el poder de decisión sobre su propia organización,
sus recursos, el medio ambiente, la educación, la lengua. En Chiapas
sólo una pequeña parte de la población habla español,
"castilla" para los indígenas. Grupos linguisticos y étnicos
diferentes participan en el EZLN, siendo los más numerosos los tztoztil,
tzeltal, tojolabal y chol. En el caso de los mayas la autonomía
se inspira en las formas tradicionales de gobierno, la comunidad o comunalidad
[Gustavo
Esteva / 1990 / The Informal Economy / Toronto], y otra de
las insignias del zapatismo, el "mandar obedeciendo", es decir, que los
cargos públicos sean verdaderos representantes de la voluntad comunitaria.
Los 32 municipios se sitúan en el interior y en el entorno de la
zona en rebeldía. Puede verse la relación y el detalle de
estos municipios con topónimos como Emiliano Zapata, Ernesto Che
Guevara o Tierra y Libertad en http://www.nodo50.org/raz/maz/munizap03.htm.
En los acuerdos de San Andrés, firmados entre los zapatistas y el
gobierno mexicano en 1996 se incluía el establecimiento oficial
de los municipios autónomos. 4 años después los acuerdos
de San Andrés, sin embargo, siguen pendientes de cumplimiento por
parte del gobierno.
Otro de los aspectos relevantes de
la organización territorial del mundo rural mexicano, que se enfatiza
en los municipios autónonomos, es la existencia de ejidos o territorios
comunales que los indígenas trabajan comunitariamente y que es base
fundamental de su supervivencia y de la propia comunidad. Allí cultivan
el maíz, el frijol y el chile, la tríada mexicana; el café
y la papa. La existencia de los ejidos como tales viene de los tiempos
de la conquista, y su reivindicación constituyó uno de los
ejes de la revolución popular de 1910, y en especial de los sureños
liderados por el hoy evocado Emiliano Zapata, Votán Zapata. Las
reformas de 1987 del mal gobierno del presidente de Salinas de Gortari
a la ley de ejidos, favoreciendo su enajenación por corporaciones
o particulares fue otro significativo golpe del neoliberalismo a las prácticas
locales y comunitarias que lleva al alzamiento de 1994. Los zapatistas
han conseguido que la autonomía como participación ciudadana
y verdadera democracia se haya constituido en uno de los principales debates
de la escena política progresista mexicana. En la línea de
la autonomía, Gustavo Esteva propone lo que denomina la crítica
al "desarrollo" como el único ideal de vida, y reivindica la posibilidad
y la necesidad para cada pueblo de concebir y perseguir sus propios ideales
de vida y de organización social. Su propuesta supone la "disolución
de las necesidades" definidas según el modelo del "american way
of life" y la "regeneración del arte de vivir y morir", -otra educación,
otra vivienda, otra sanidad, otra alimentación, otra relación
con el medio ambiente-, en la que los pueblos dejen de ser "necesitados"
y alcancen a ser ellos mismos: la autonomía de los zapatistas [Esteva
/ 1994 / La construcción comunitaria: Más allá del
desarrollo sostenible y, Red de Apoyo Zapatista de Madrid / 2000 / La autonomía
en los hechos / http://www.nodo50.org/raz/munizap.htm]. En
el territorio en rebeldía la nueva sociedad zapatistas ha establecido
una nueva legislación y en concreto una ley de impuestos de guerra
que grava "a todos los pobladores civiles que viven de la explotación
de la fuerza de trabajo o que obtienen algún provecho del pueblo
en sus actividades". [EZLN / 1994:
38]
Militarización,
paramilitarización, matanzas y desplazamientos
Al asentamiento alternativo del zapatismo
en la geografía mexicana los gobiernos federal y estatal, los poderosos
locales, los finqueros y ganaderos en el discurso zapatista, y el ejército
han respondido con la militarización y paramilitarización
del territorio, lo que se ha llamado la guerra de baja intensidad, con
cuya presión esperan agotar a los zapatistas. Los poderosos han
organizado guardias blancas que con nombres tan desafiantes como "Paz y
Justicia" se dedican a la violencia en contra de los zapatistas y sus partidarios.
A pesar del alto el fuego los militares han destruido múltiples
poblaciones zapatistas, han ocurrido terribles matanzas como las de Acteal
y Aguas Blancas, y sístemáticamente la alianza entre militares
y paramilitares ha continuado con el hostigamiento -en especial de las
mujeres-, la expulsión y el desplazamiento de los indigenas. Según
una reciente exposición presentada en la UNAM, hay unas 20.000 personas
desplazadas en Chiapas [más de 4000 familias y 60 comunidades].
["Exposición:
La paz tras el cerco" [catálogo] / en: cuaderno de reflexión
y acción no-violenta núm. 4 / 2000 / Movimiento Ciudadano
por la democracia et al]
Aguascalientes
Situación
de los 5 Aguascalientes en el estado de Chiapas |
Los pequeños poblados diseminados
en el territorio, las comunidades y cañadas del discurso
zapatista, comparten tradicionalmente
centros rituales o ceremoniales y espacios para el mercado
semanal que son donde se ubican las
cabeceras municipales. Estos centros se componen de una iglesia, con una
gran plaza para fiestas y mercados, y una mínima infraestructura
de servicios
administrativos y de transporte. Este
modelo ha servido para otro de los conceptos territoriales del zapatismo:
los llamados "aguascalientes". En la década de 1910 se reunieron
en la ciudad de
Aguascalientes los ejércitos
de Zapata, Villa y otros generales para llegar a acuerdos entre todas las
fuerzas revolucionarias. Este acontecimiento sirve para dar nombre a los
centros de reunión de los zapatistas, cinco en total -La Realidad,
Oventic, Morelia, Roberto Barrios y Francisco Gómez- que se distribuyen
por el territorio zapatista agrupando etnias y zonas geográficas.
Los aguascalientes son campamentos para el encuentro, pero también
la prestación de servicios educativos [talleres y biblioteca] y
sanitarios y, para la interacción con la sociedad civil, los observadores
internacionales y los medios de comunicación. Cada aguascalientes
es distinto, construido según los recursos y tecnologías
locales de cada área.
El aguascalientes de La Realidad, fue
el primero de los construidos, en plena Selva Lacandona, en el municipio
de Guadalupe Tepeyac. Lo construyeron los zapatistas en agosto de 1994,
durante 28 días de trabajo, el mismo año del alzamiento,
para la celebración de la Convención Nacional Democrática,
el primer encuentro formal de los zapatistas con la sociedad civil. La
CND llevó al corazón de la selva a más de siete mil
delegados -en palabras del subcomandante Marcos: "Con nuestro moderno sistema
de cómputo hemos llegado a una conclusión: ¡Somos un
chingo!"- a apoyar al EZ y a debatir sobre estrategias de unión
y cambio de la sociedad mejicana.
Junto a las chozas chiapanecas ya comentadas
en otro número del Boletín Fidas, el aguascalientes de La
Realidad es probablemente la más relevante obra de arquitectura
del zapatismo. Carlos Monsivais, uno de los principales críticos
culturales mexicanos, asistente a la CND la definió como un Woodstock,
Mad Max IV, la nave de los locos, y el propio subcomandante Marcos en su
discurso de presentación como "un cuartel, un bunker, una fábrica
de armas, un centro de adiestramiento militar, una bodega de explosivos
/ el arca de Noé, la torre de Babel, el barco selvático de
Fitzcarraldo... la esperanza en gradas escalonadas, la esperanza en las
palmitas que presiden la escalera para mejor asaltar el cielo, la esperanza
en el caracol marino que desde la selva por el aire llama, la esperanza
de los que no vineron, la esperanza de que las flores que en otra tierra
mueren, aquí vivan." "Una biblioteca -destruida posteriormente por
los militares-, un presidium con pinta de puente de trasatlántico,
bancas sencillas para ocho mil convencionistas, 20 casas para hospedaje,
14 fogones, estacionamiento para 100 vehículos y 'área para
atentados'."
En los textos sobre el evento de Monsiváis,
Elena Poniatowska y Antonio García de León [EZLN
/ 1994 / Documentos y Comunicados / Ediciones Era, Mexico DF],
se puede saborear la fascinación del evento y la magia de la construcción
en medio de la selva, cubierta por una inmensa vela blanca, -como de un
"tianguis" o mercadillo monumental-, y decorada con banderas mexicanas
y mantas con temas de la revolución y manteles bordados, pasamontañas
y paliacates rojos tapando las caras indígenas, colas para las tortillas
y los frijoles, poemas y canciones: "Vestido de verde olivo / políticamente
vivo / no has muerto / no has muerto / no has muerto camarada / tu muerte
será vengada".
En el video titulado "Bienvenidos a
bordo" puede verse como el comandante Tacho hace entrega del aguascalientes
a la sociedad civil representada por la CND; las bases de apoyo y los guerrilleros
con fusiles con cintas blancas atadas en las puntas desfilando y saludando
a los convencionistas, y el subcomandante Marcos pronuncia su discurso
de bellas paradojas y esperanza, revelándose como mejor escritor
que orador [Ceiba Video / 1994 / Bienvenidos
a bordo / Chiapas].
Al final de los actos se desata una
tormenta de agosto tropical que fascina a los asistentes, hace parecer
que la nave pudiera despegar de la ladera de la selva donde se apoya y,
finalmente arranca la vela, apoyando las tesis de Deleuze y Guattari sobre
el carácter nómada de la máquina de guerra. La firmitas
vitruviana corresponde a la máquina de estado.
El zapatismo
en el espacio de los flujos
Además de la geografía
material el zapatismo destaca por ser el primer movimiento revolucionario
con una estrategia presencial importante en los medios de comunicación
internacionales a través de internet [Manuel
CASTELLS / 1998 / La era de la información. Economía, sociedad
y cultura. Vol. 2: El poder de la identidad / Alianza / Madrid].
En
http://www.eco.utexas.edu/Homepages/Faculty/Cleaver/zapsincyber.html
de la Universidad de Austin [Texas] puede verse la amplia relación
de sitios web y listas de correo que mantienen la presencia del
zapatismo en el ciberespacio. Gracias
al apoyo internacional en el espacio de los flujos, el zapatismo ha conseguido
saltar por encima del control informativo del poder, desenmascarándolo
y convirtiendo determinados territorios de los nuevos medios en propios,
como un espacio de resistencia y encuentro solidario.
El zapatismo extiende además
su presencia en la geografía física, la imaginada y la vivida
mediante una serie de filamentos de diverso tipo que hacen compleja y rica
y confieren carácter de red a su presencia en el espacio, extendiéndola
por todo el globo.
Como en el mundo taurino, que Marcos
discute ocasionalemente con Don Durito en sus escritos, las imágenes
de Marcos y los zapatistas, en fotos, postales y pequeños muñecos
mayas de madera y lana, pins, camisetas y pasamontañas permean San
Cristóbal, la pequeña capital llena de turistas, llegando
incluso a la Ciudad de México. Igual que los grafitis diciendo "Viva
el EZLN", "Viva Zapata" o "Yo me voy con Marcos", por las calles de San
Cristóbal, Oaxaca o Ciudad de México, y en las paredes de
las universidades.
En la vida política mexicana
el FZLN, [Frente Zapatista de Liberación Nacional] es el brazo político
del EZ. No se trata, sin embargo, de un partido político que aspira
al poder en las elecciones, a las que no concurre, sino de una fuerza política
cuyo objetivo es promover las reivindicaciones del EZ: fundamentalmente,
democracia, justicia y libertad.
Una interesante acción pacífica
del EZ, en colaboración con el FZLN, fue el envío de un representante
al Congreso Nacional Indígena de 1996 celebrado en la Ciudad de
México. La delegada fue la comandante Ramona, una diminuta mujer
indígena que casi no hablaba español, y su viaje fue
una peregrinación o romería
inversa [el campo civilizando a la ciudad] y multitudinaria, escoltada
en todo el recorrido, desde la Realidad a San Cristóbal y desde
allí a la Ciudad de México por ingentes masas de partidarios
del zapatismo que hacían de escudos humanos frente a posibles ataques
o provocaciones. [Puede verse el video:
Carlos Martínez Suárez / 1996 / Viaje a la Ciudad de México
de la comandante Ramona. EZLN / Chiapas].
El tren zapatista
Los ideales y la acción zapatistas
están presentes en toda Europa, los EU y Canadá, con "acciones
zapatistas", comités y redes de apoyo. [Recientemente el barrio
de Gracia en Barcelona se declaró municipio autónomo zapatista
en solidaridad con el EZ y el pueblo de Chiapas]. El artificio de la máscara
hace que todo el que lleva un pasamontañas sea un zapatista donde
quiera que esté, "todos somos Marcos", y así en la reciente
huelga de 9 meses de la UNAM en Ciudad de México, en Seattle 99,
en Los Ángeles d2k, y aún más significativamente en
Praga S26, los zapatistas han estado presentes con un papel protagonista,
recordando la lucha en Chiapas y extendiendo sus ideales al conjunto de
la civilización global. Particularmente en Praga, el "Tren Zapatista",
fletado desde Italia, ha jugado un papel relevante en la organización
de todos los eventos y ha añadido una nueva e interesante dimensión
espacial al zapatismo, que me gustaría comentar en otra ocasión.
Segunda geografía:
El comercio informal en la Ciudad de México
Cuenta Hernando de Soto, analista de
la economía informal en el Perú, el origen típico
de una ciudad informal: "Ocurre que cuando esta gente alcanza una cierta
masa crítica, en las inner cities - o barrios populares interiores-,
chabolas pero en el interior de la ciudad, donde están pagando alquileres
y encuentran unas condiciones de vida muy difíciles. Ven que las
afueras de la ciudad son montañas, o dunas de arena como en la ciudad
de Lima, -o lagos desecados como en las afueras de la Ciudad de Mexico-,
y piensan que no es un sitio malo para vivir, entonces prueban e investigan
cuando cuesta comprar y establecerse en ese suelo. Y lo que encontramos
fue que lleva seis años y once meses. Entonces, como no están
dispuestos a esperar este tiempo, empiezan a organizar ocupaciones. Lo
que ocurre es que entre ellos, algunos se hacen un promotores informales,
y se pone a medir y repartir las dunas. Trabajan con ingenieros y trazan
las calles y las manazanas y plazas y municipios y solares para colegios
y entonces se ponen a vender entradas para la ocupación y adjudican
solares, por un precio por supuesto, porque ellos son intermediarios. Y
entonces, en el día D, generalmente durante la noche -las invasiones
pueden ser de entre quinientas y cien mil personas- cogen sus palos y sus
colchones de paja y sus bultos, y a la llegada del amanecer, de pronto
se ven miles de personas empezando a subdividir la tierra y formar los
primeros piquetes de defensa, porque lo que ocurre entonces, por supuesto,
es que la policía está a punto de intervenir. Pero por supuesto,
ya se ha negociado con parte de la policía y encontrado alguna manera
para llevar a cabo al menos alguna forma de resistencia ficticia, o incluso
luchar con ellos en el caso de que no haya sido posible comprar a la policía.
Y comienzan un asentamiento, ... llegan los camiones con cal y comienzan
a diseñar donde irán las calles, a delimitarlas, el límite
de los patios, de las escuelas y todo el mundo comieza a asentarse. El
primer "título de propiedad" son los ladrillos. En otras palabras,
cuando han levantado los ladrillos en torno a las parcelas, entonces empieza
a parecer una ciudad. Los líderes gradualmente dan paso a los primeros
gobiernos electos, porque la idea, por supuesto, es conferir legitimidad,
así que los habitantes, los tíos que finalmente se mudaron,
dan el gran paso, eligen a su secretario general y a su gabinete - el ministro
de saneamiento, el ministro del agua, para la electricidad, el que tendrá
que tratar con el estado, el de organización interna- y eligen la
asamblea general. Generalmente la forma que ésta toma es que cada
manzana tiene, digamos, que 32 casas o más -depende del tamaño
de las manzanas- y cada casa tiene derecho a un voto, se eligen así
líderes de las manzanas y los líderes de las manzanas constituyen
la asamblea general, y la asamblea general elige al secretario general.
Es un sistema muy democrático. Y paso a paso de esa semilla va creciendo
la ciudad. Quiero decir que hoy se ven partes de Lima que son exactamente
igual que la ciudad formal pero que comenzaron ilegalmente. La idea es
la de integrarse gradualmente en el sistema y una vez que se consigue,
entonces se sustituye el secretario general por un alcalde y entonces ya
está. Esto por suspuesto, lleva un período de veinte a treinta
años." [gustavo ESTEVA + hernando
SOTO + david CAYLEY / 1990 / the informal economy [transcripción
de dos entrevistas radiofónicas / en: ideas, 1990 / canadian broadcasting
corporation]
Esta podría ser la narración
mítica del origen de Neza[hualcóyotl], Chimalhuacán,
el Chalco y otras ciudades periféricas de México DF. Nezahualcóyotl,
también conocida en los 80 como Neza York, por sus chavos banda,
a pesar de su fama, es hoy una ciudad de clase media, de calles anchas
y rectas, universidad tecnológica, plaza de toros y campo de fútbol
de primera división, y de 3.000.000 millones de habitantes. Grupos
como, entre otros, Neza Arte Nel [nel: no, coloquial] o la Fábrica
de Artes y Oficios El Faro de Oriente, en el perímetro necense,
intentan investigar y producir su propia cultura, popular, resistente y
alternativa a las propuestas capitalinas y a las globalizadoras. [Generación
# 28 "De Neza a Minezota" / 2000 / Ciudad de México]
Casi tan sorprendente como la anterior
narración es el hecho de que cada día, y aún más
acentuadamente los fines de semana, los espacios públicos de toda
la Ciudad de México, con sus 15 a 25 millones de habitantes se ven
ocupados por los llamados comerciantes informales. Plazas, calles comerciales,
enclaves de transporte público, espacios interiores de la ciudad
subterránea del metro -que transporta cinco millones de pasajeros
diarios- son ocupados por puestos fijos, semifijos, rodantes, vehículos
automotores, "toreros", y personal sin puesto, según la clasificación
de los koolhaasianos LCM [Laboratorio de la Ciudad de Mexico]. Según
datos del LCM, el 50% de la población de la zona Metropolitana del
Valle de México se ocupaba en el sector informal en 1997. El crecimiento
del sector se estimaba en los últimos seis años en un 108.5%
frente a un 23.35% del sector formal. [LCM
Laboratorio de la Ciudad de México / 2000 / ZMVM / México]
Tianguis
En la plaza de una estación
de metro la instalación de los llamados tianguis -mercadillos- comienza
hacia las 8 de la mañana, cuando se instalan varios puestos para
el desayuno. Toda la microarquitectura llega en un carrito de mano de dos
ruedas milimétricamente empaquetada y precisamente atada. Cada puesto
tiene una o dos mesas, y dos o tres personas al cargo, dos lecheras con
atolé de café y de chocolate, y otra con tamales, verdes
o con rajas -pimientos- que se pueden tomar en tortas o en platos de plástico
que forman parte del equipo de catering urbano. Una caja o fiambrera grande
con pan dulce. Algunos tienen una plancha para hacer tacos, calentada con
gas butano, que entonces es acompañada por contenedores con las
materias primas y las salsas, y otra persona más al cargo de la
plancha.
A continuación, a partir de
las nueve o las diez empiezan a llegar otros carritos del imperio nómada.
Los informales sacan mesas, extienden lonas en el suelo, disponen cajas
-artesanales o industriales- como bases, despliegan sombrillas, y se ponen
a montar sus composiciones barrocas y llenas de color de cds piratas, sujetadores,
material de papelería, herramientas, ropa nueva y de segunda mano,
elotes, frutas, zumos, dulces, plátanos fritos, libros, cigarrillos,
despertadores, cristos, vírgenes, camisetas del Che Guevara y del
EZLN, comics eróticos... Los vendedores de música llevan
buenos equipos de sonido y su música, Pedro Fernández, Luis
Miguel, Shakira, El Tri o Julieta Venegas llena las plazas y las convierte
en verbenas.
En esta época del año
llueve cada día hacia media tarde, y entonces, casi naturalmente
empiezan a desplegarse toldos plastificados que se fijan mediante una red
de tensores a los árboles, farolas y elementos arquitectónicos
del espacio urbano: naranjas, rosas, amarillos, rojos, azules, un paisaje
fantástico del caravansar en la ciudad. Al final de la tarde las
parejas pasean de la mano o se besan en la calle como no haya visto en
ningún otro lugar.
"Casa de letras"" en el Zócalo
de la Ciudad de México
A última hora, hacia las 11
de la noche quedan en el Zócalo aún algunos pocos puestos
de tacos. Éstos están construidos a partir de carritos de
supermercado, una de las dos bases de los nómadas urbanos ecologistas,
junto a las bicicletas. En la cesta principal se dispone un hornillo a
gas; la bombona se sitúa en una repisa que se despliega por la retaguradia
y, sobre el fuego una bella y moderna plancha circular de acero inoxidable
y muy limpio, en la que como en un wok chino, según las distintas
temperaturas de la plancha, se pueden almacenar, calentar y cocinar -de
la periferia al centro-, los tacos de bistec, suadera, sesos, o huevo con
arroz. La infraestructura de cocina se complementa con los contenedores
para las salsas y condimentos, y las servilletas, los platos y cubiertos,
colgados de los laterales del carrito y en un contenedor especial en la
parte superior del carro, la sombrilla, y una serie de banquitos como de
cuarto de baño que te permiten sentarte en pleno Zócalo a
disfrutar de los tacos y de la charla, ¡como si estuvieras en el
patio de tu casa!
En el metro entran y salen los vendedores
ofreciendo en un tonillo peculiar los más sorprendentes productos
y servicios: manual de papiroflexia en tres volúmenes, la interpretación
de los sueños, mapas de la Ciudad de México, pilas para el
walkman, la radio, el despertador..., la agenda "escuadra" para todos los
documentos oficiales, -llévese las tres por el precio de una-, caramelos,
chicles, pistachos, bálsamos para los dolores musculares, canciones
peruanas, casetes con cuentos para niños, "El bosque azul", "El
indiecito soñador", "El castillito sin flores" va recitando un señor
de mediana edad, y lo hace porque los vende. Una niñita convence
a su madre, un padre que echa de menos a su hija las compra. Los viajeros
reciben las ofertas como un servicio público más, y también
ponen sobre aviso a los vendedores en instalados en los pasillos del metro
cuando viene la policía.
Las manifestaciones políticas
son otro uso urbano que llena la ciudad de un espíritu similar al
del comercio informal. Las ideas y los deseos fluyen y se intercambian
en el Zócalo y en torno a los edificios públicos, el Senado,
las universidades. Según Néstor García Canclini, citado
en en ZMVM, en 1997 hubo 3.083 movilizaciones en el DF, es decir un promedio
de 8.4 por día. A últimísima hora, en el Zócalo
sólo queda una casa de letras, una tienda en la que un movimiento
social se ha plantado para hacer patentes sus reivinidicaciones y cuyos
paramentos son pancartas llenas de palabras y frases.
Acampada de campesinos frente al
Palacio de la Minería
Durante mi visita, los campesinos de
Veracruz acampaban ocupando una estrecha calle del centro donde se encuentra
el Senado de la república, derramándose el asentamiento más
allá de la calle hasta el frontal del palacio de la Minería
y la estatua ecuestre de un rey español cuyo no nombre no aparece
en el basamento, aunque sí una referencia al mérito del escultor
y los fundidores. Los campesinos ataviados con sombreros de paja de aire
tejano, habían ocupado la calle con las mismas lonas plastificadas
y los mismos bellos colores de los tianguis algunas calles más abajo.
Las lonas se apoyaban en y rodeaban el monumento ecuestre, y todo el ancho
de la calle del Senado como si fuera una instalación de cualquier
artista de moda sobre el habitar urbano. En una cocina de campaña
preparaban la comida de los hombres y mujeres, niños y viejos que
se veían melancólicos y fuera de su elemento en la metrópolis.
Quince días después,
a la vuelta de mi expedición por el sur, una alegre música
de danzón me atrae desde lejos, y al llegar me doy cuenta de que
son los campesinos que han transformado su ocupación de la calle
en una fiesta, con un sistema de sonido importante, un disc jockey y "un
chingo" de parejas bailando con animación. Pregunto a los encargados
de la música acerca de la marcha de sus reivindicaciones; terminamos
bromeando: "tenía que haber traído usted a su novia a bailar".
¡Una pena que no tenía!
El hombre [y
la mujer] común
Gustavo Esteva, actualmente director
del Instituto de la Naturaleza y la Sociedad de Oaxaca, propone una interpretación
original y política del "fenómeno informal". Para empezar
no lo considera un fenómeno económico, producto del homo
sapiens economicus, -el ideal de hombre de la ciencia económica
occidental-. Pare él es producto de ingeniería social del
que denomina "hombre común" -común de comuna / comunalidad-.
Para Esteva el urbanismo, el comercio
y el resto de las actividades que se suelen denominar informales no son
tanto una realidad económica sino el producto de la imaginación
sociológica de la gente que se ha visto marginada del desarrollo.
Se trata de un fenómeno en parte inspirado en las prácticas
sociales tradicionales, -la cooperación, la solidaridad dentro del
grupo, la organización informal- pero a la vez nuevo, debido a la
incorporación de los recursos de la modernidad. El resultado son
nuevos espacios y nuevos habitares que Esteva llama los nuevos "commons"
- el nombre inglés para las tierras compartidas por la comunidad;
en español podrían llamarse los nuevos ejidos-. "La contemporaneidad
no sólo consiste en el empleo de técnicas y tecnologías
modernas dentro de los nuevos ejidos, sino también en que existen
maneras originales de organización y que éstas toman formas
muy diversificadas. No es posible presentar un único modelo de organización,
porque en cada lugar se encuentra un camino diverso."
Los hombres comunes "están
tratando de cuidar de sí mismos, de organizarse... están
redefiniendo sus relaciones con el poder y buscando su propia autonomía,
la forma de gobernar ellos mismos sus propios espacios..." "El hombre común
descubrió algo que es realmente de sentido común: que no
tenemos el futuro, pero sí tenemos el presente. No podemos dominar
el futuro. Podemos tener esperanzas al respecto... pero no lo podemos poseer.
Sin embargo sí que podemos dominar nuestro espacio. Podemos conocer
nuestro espacio, cada esquinita de nuestro espacio. Podemos estar aquí,
enraizados aquí, tomando determinadas actitudes respecto de nuestro
medio inmediato, nuestro barrio, nuestro pueblo o nuestra calle. Ese es
nuestro lugar y verdaderamente podemos dominarlo. Realmente lo podemos
conocer y amarlo e intentar vivir en él... El hombre común
domina el espacio, en lugar de intentar dominar el tiempo".[gustavo
ESTEVA + hernando SOTO + david CAYLEY / 1990 / the informal economy [transcripción
de dos entrevistas radiofónicas / en: ideas, 1990 / canadian broadcasting
corporation]
Tercera geografía:
d2k contra el mito de la destrucción del espacio público
Inspirados por Seattle 99 los movimientos
sociales progresistas de Los Angeles decidieron organizar una semana de
movilizaciones durante la convención nacional del partido demócrata
que se celebraría en agosto en el exclusivo y recién estrenado
estadio de los Lakers, el Staples Center, parte del centro de convenciones
del downtown de la ciudad.
Existía un significativo precedente
histórico. Al final de los 60 el movimiento anti Vietnam consiguió
cerrar la convención que aquel año se celebraba en Chicago,
acontecimiento que lanzaría a la fama a Abie Hoffman, del Young
International People's Party, con su amenaza de echar LSD en el sistema
de abastecimiento de agua de la ciudad, y a Tom Hayden, ex-marido de Jane
Fonda, hoy uno de los escasísimos senadores progresistas de los
EU -si no el único.
Seattle y la
nueva ciudad de las redes
El éxito de Seattle invitaba
a incorporar novedades en las estrategias y tácticas resistentes:
la organización en redes basadas en la convergencia, el consenso
y la autonomía de los grupos o clusters, la integración
de la creatividad artística y el carácter festivo en la acción
política, y el uso de las nuevas tecnologías de comunicación
en la preparación, la puesta en práctica y la difusión
de las acciones.
Respecto de Seattle, el núcleo
organizador inicial, d2k, y los grupos e individuos que se fueron integrando
a las redes, se propusieron la integración de todos las "minorías"
sociales y étnicas. Los críticos internos y externos habían
coincidido en que en Seattle, aparte de los sindicatos, la mayor parte
de los activistas habían sido jóvenes blancos universitarios.
En relación con el anterior objetivo, d2k se planteó la construcción
de un discurso político, o muchos discursos políticos rizomatizados,
que no se limitaran a cuestiones globales, sino que incluyeran la gran
diversidad de problemas que afectan a la población estadounidense
y mundial: desde el estado policial a la educación, desde la ecología
a los derechos de las mujeres, desde la discriminación racial a
las cuestiones laborales.
Tal como Castells, Sassen, Scott o
Soja, entre otros muchos, están explicando, las nuevas estructuras
de producción en red y clusters, las nuevas tecnologías de
la información y comunicaciones, están transformando no sólo
la manera en que vivimos nuestras nuestras ciudades, sino también
su forma misma. Del mismo modo la nueva acción resistente tenía
vocación de producir una ciudad diferente, aún cuando esta
ciudad alternativa fuera materialmente efímera o nómada.
Y efectivamente, durante los meses de preparación y durante los
días de acción, vivimos una ciudad otra. Soy
partidario de pensar, que después, la ciudad quedó también
transformada; en la memoria, en la representación, en los hábitos,
en la dignidad de sus habitantes, en el espíritu de los barrios,
en la idea y la realidad del espacio público, en la relación
de los habitantes con el espacio urbano, en la ecología del miedo
que quedó tan debilitada, en la redes invisibles que realmente configuran
la ciudad.
Durante tres meses se fueron construyendo
coaliciones y redes de personas, organizaciones e ideas. El encuentro y
el debate tuvo lugar en el espacio urbano y en la red de redes -en listas
de correo en las que se intentaba tener un cierto nivel de discreción,
y posteriormente en diversos sitios web que funcionaron como centros de
información, difusión y debate, y proyectaban la acción
a escala global. En el espacio urbano no existía un único
centro sino que las asambleas generales y las reuniones semanales de grupos
de trabajo -escenario, logística, medios de comunicación,
arte en acción, mensajes, difusión y comunicación
con las comunidades, legal-, del colectivo coordinador, de las organizaciones,
de los grupos de afinidad, talleres de preparación y entrenamiento,
fiestas benéficas..., se celebraban en una constelación de
centros sociales, salas sindicales, iglesias, parques, teatros, bares,
casas particulares etc. diseminada por toda la ciudad-región. El
inventario de todos estos lugares determina un primer mapa de la resistencia,
sin duda alternativo a los mapas oficiales de la ciudad.
Las murallas
de Jericó
Un mes antes de la fecha de las acciones,
la Red de Acción Directa [DAN] alquiló un edificio de cuatro
plantas de almacenes que se convertiría en el Centro de Convergencia,
el centro de operaciones, producción, intendencia e información
de los activistas. El CC se emplazaba en Pico Union, a una manzana de MacArthur
Park, uno de los peores barrios de la ciudad según la historia oficial,
una de las piezas claves en los que Mike Davis ha llamado la "ecología
del miedo" de la Los Ángeles: El barrio de las bandas salvadoreñas,
La Mara Salvatrucha, y el principal escenario del grupo CRASH de la policía
de Los Angeles, la hípercorrupta división antipandillas.
Yo nunca antes me había atrevido
a ir a este barrio temible, y sin embargo, la convivencia entre los actvistas
entrando y saliendo del edificio a cualquier hora del día y de la
noche y los gente del barrio ha sido perfecta. La diferencia entre unos
y otros llegó a desaparecer con momentos de fusión culminantes
en los que la policía tuvo rodeado el edificio y los vecinos salieron
a la calle en nuestro apoyo, acabando la historia con varias detenciones
y una orden del juez prohibiendo ¡a la policía acercarse desde
entonces al edificio! uno de los grandes triunfos del movimiento.
El edificio fue reparado, distribuido
y puesto a punto y, posteriormente gestionado, de manera cooperativa por
los activistas.
El CC se encontraba al oeste y a unos
20 minutos andando del Staples Center, la sede de la convención
del partido demócrata; junto a una parada del nuevo metro de Los
Angeles que lo conectaba con los otros dos centros de la acción
popular.
El segundo era el Centro de Medios
Independientes, en la sexta planta del Patriotic Hall, un edificio de servicios
a dos manzanas al sur del Staples Center. Allí trabajaron unos 1000
voluntarios tratando de producir información independiente en internet,
tv, radio y prensa escrita. Voluntarios que, omnipresentes con su credenciales
azules en primera fila de todos los frentes, acabaron siendo llamados por
la prensa corporativa "los falsos medios de comunicación": como
en Mexico llaman a los huelguistas de la UNAM "falsos estudiantes", y en
lares más familiares, a los críticos, falsos universitarios.
El tercer nodo popular era Pershing
Square, -a unas siete manzanas al nordeste del Staples Center-, la plaza
central y el único gran espacio público del Downtown. Pershing
Square, recientemente remodelada por el arquitecto mexicano Ricardo Legorreta,
era el punto de convocatoria inicial de las marchas celebradas durante
la semana, que en su mayoría se dirigían al Staples Center.
Los tres centros populares formaban un triángulo en cuyo centro
aproximado se encontraba la arquitectura global y corporativa del centro
de convenciones. Durante 5 días los activistas llenaron las calles
con dos o tres marchas diarias, mítines, conciertos y acciones diversas,
girando alrededor del Staples Center como el ejército de Josué
rodeando la antigua Jericó con las trompetas. Sólo que aquí
además de trompetas y tambores había una red de ideas y cuerpos,
la red de la araña que dicen que inmovilizará y derribará
al león.
En las vísperas de la protesta
las agencias de seguridad locales y nacionales: LAPD, sheriffs del condado,
FBI y Servicio Secreto, decidieron rodear el centro de convenciones y unas
30 manzanas en su perímetro con una valla de 4 metros de altura
de hormigón y malla de acero y declarar el interior "zona libre
de protestas". Su plan inicial era relegar los mítines de los manifestantes
a un aparcamiento a varias manzanas. Una demanda judicial presentada por
la American Civil Liberties Union en colaboración con d2k lo estimó
anticonstitucional, desplazando la zona de mítines a ¡otro
aparcamiento!, totalmente rodeado por cerramiento de tela metálica,
a sólo una manzana del Staples Center. Resulta irónico y
a la vez apropiado, que el lugar para los grandes encuentros ciudadanos
en una ciudad tan entregada al coche como ésta acabe siendo un aparcamiento.
La lucha de los
paisajes
Estos cuatro nodos, pues, y la red
cuadriculada de calles en la que se emplazan constituían la escenografía
para la acción. La acción tenía dos grupos de actores
principales: los activistas y las fuerzas de represión. Como ya
se va haciendo habitual en los recientes actos de protesta global, su número
era del mismo orden, en los momentos más intensos, de entre 10.000
y 25.000 por cada bando. Los activistas haciendo de la ciudad un paisaje
popular, por oposición diría yo al "paisaje global" o "corporativo";
y las policías intentando contrarrestarlo con la ecología
del miedo, con el paisaje de la ciudad carcelaria de Foucault, aunque sin
la menor sutileza.
Cada mañana y cada tarde, durante
cinco días los activistas cantaban "nuestras calles, nuestro mundo"
y lo demostraban con la práctica. Marchas y mítines convocados
por las organizaciones más tradicionales, coordinadas por temas
según cada uno de los días, se alternaban, simultaneaban,
complementaban y mezclaban con acciones de guerrilla realizadas por los
grupos de acción directa.
El resultado fue que las calles se
inundaron con ríos de personas y colores, música, bicicletas,
arte, marionetas, máscaras, literatura, performance, rabia, alegría,
valor, dignidad, ideas sobre el mundo. Y todo tenía el carácter
de una gran fiesta. Donde fiesta que es rito: actualización del
nuevo mito que intentamos contruir; donde mito es narración del
origen; el origen de una nueva sociedad solidaria y ecológica; libertad,
justicia y democracia, en la versión de los zapatistas.
Actualización del mito de un
público que se resiste a dejar morir su espacio, -la muerte del
espacio público que anuncian los críticos de la metrópolis
y los digitales: a manos de los parques temáticos, los centros comerciales,
el internet y el control policial.
La narración de una ciudad
alegremente compartida por gente de razas, ideología y sexualidad
diferentes; pero diferentes también de los que creen en el dinero
como motor de casi todas las cosas y en el miedo como razón de las
restantes.
Nuevos ritos urbanos que, sin embargo,
tienen un guión más libre y rizomático que los antiguos,
más como las narraciones postmodernas de Deleuzeguattarilandia.
El tumulto de
la comuna
En su autobiografía científica
Aldo Rossi escribía sobre mito, rito, instituciones y monumentos;
éstos últimos, materialización arquitectónica
de los mitos en que se fundan las ciudades. Primero serían los mitos
y después la ciudad y sus monumentos. De momento y por una vez me
quedo con Koolhaas, SMLXL: la arquitectura es cada vez más la organización
de eventos, grandes eventos que cambien nuestras vidas y nuestras ciudades;
los momentos de Lefebvre y los situacionistas [Greil
MARCUS / 1989 / Lipstick Traces. A Secret History of the Twentieth Century
/ Harvard University Press / Cambridge]. Y también
como dicen con metáforas arquitectónico-ingenieriles mis
colegas de Tijuana No: la gran muralla que los separa de sus hermanos pochos
se derribará con una gran muralla de ideas y deseos.
¿Qué quedó en
las calles una vez desaparecido el tumulto de la comuna? ¿Un virus
secreto, un veneno indeleble como el del libro de Dorian Gray? ¿Ya
nada volverá a ser igual?
¡Ya veremos! Vale. |