15 DE SEPTIEMBRE DE 2000.
A) CASA PALACIO PUMAREJO: Plaza de Pumarejo
Denominación: CASA-PALACIO PUMAREJO.
Localización: Sevilla.
Núcleo: Barrio de San Gil.
Ubicación: Plaza de Pumarejo, núm. 3.
Fecha de Construcción: siglo XVIII.
Nº Vecinos actual: 12 familias de renta antigua,
Nº Locales alquilados: Bar Camacho, Peña Deportiva Macarena, Asociación
Literaria Aloha, Grupo de Música, Herrería.
Nº Viviendas vacías:
Palacio dieciochesco, que perteneció a la familia de Don Pedro Pumarejo y fue transformado en casa de vecinos a finales del siglo XIX, concretamente en 1883.
A lo largo del siglo XIX no fueron pocas las casas nobiliarias y las familias notables sevillanas que, tras las cíclicas crisis agrarias y los procesos desamortizadores, vivieron una profunda decadencia. La ruina se materializó muchas veces en la enajenación de sus pertenencias muebles e inmuebles, tales como las propias casas-palacios donde residían. Al tiempo, importantes oleadas de población rural emigraban a la ciudad ante el desarrollo industrial y comercial que en el momento se vivía en Sevilla. En este contexto, algunos de estos edificios se transformaron en el lugar de residencia de los nuevos vecinos inmigrantes que arrendaban a los nuevos propietarios cuartos y otras dependencias que adaptaban como vivienda familiar.
La Casa-Palacio transformada en lugar de habitación de inquilinos no propietarios es una forma singular de residencia popular dentro de la tipología de casas de vecinos. A diferencia de los corrales -que en la mayor parte de los casos fueron construidos para dicho uso o son el resultado de ampliaciones y modificaciones de anteriores viviendas- "la Casa-Palacio de Vecinos" se caracteriza por ser el resultado de la transformación de un edificio nobiliario en una vivienda popular. Es, por tanto, un reflejo material de la crisis de la nobleza urbana de los siglos XVIII y XIX y de la transformación social y urbanística de Sevilla en este periodo, así como el testimonio de un modo de vida tradicional que hoy persiste y cuenta con dos siglos de existencia.
Desgraciadamente, a lo largo del siglo XX, el incremento del valor del suelo urbano en el casco histórico, los procesos especulativos y una escasa sensibilidad hacia el valor cultural de estos edificios ha supuesto la desaparición de la mayoría de los mismos. La Casa-Palacio de Pumarejo, o "La Casa" como es conocida entre los vecinos, es uno de los pocos inmuebles supervivientes al abandono y a la acción de la piqueta. Por tanto, el edificio constituye un emblemático exponente de un tipo de residencia característico de las clases populares urbanas andaluzas y un referente de un modo de vida tradicional que, por lo tanto, constituye, una muestra relevante de la identidad y la cultura andaluza.
Podría afirmarse que, más que un testimonio, la Casa-Palacio Pumarejo constituye un vestigio vivo, ya que la mayor parte de los palacios sevillanos que han sobrevivido a la acción del tiempo o a la especulación se han transformado en la vivienda de sectores acomodados, encuadrados mayoritariamente en profesiones liberales y actividades comerciales, que son ajenos a la forma de vida desarrollada tradicionalmente en dichos inmuebles. Los nuevos residentes no sólo transforman las dependencias y los usos de éstas, sino que sustituyen a sus anteriores moradores, es decir, a los antiguos vecinos que son los depositarios de una forma de vida tradicional que reproducen y reelaboran en sus prácticas sociales cotidianas.
Historial: Hablar de los expedientes abiertos en torno a la casa: Ejecución forzosa, bomberos,
B) CASA San Luís 84
C) CASA San Luís 70
COMPLETAR CON CROMOS DE EL MUNDO
Nos referimos a la paracela de San Luis 70, en la cual acutalmente resiste su permanencia un taller de mecánica industrial, proveedor de la compañía Sevillana Electricidad. Y decimos bien "resiste" porque hasta ahora todas las acciones de la Gerencia de Urbanismo, actual propietaria de la finca que la adquirió por medio de La Empresa Municipal de la Vivienda EMVISESA, han sido dirigidas a aburrir a dicho empresario para que abandone el local.
Pero este taller es el medio de vida de esta familia, ya que sus hijos también desarrollan su actividad profesional en el mismo. Desde enero EMVISESA se niega a cobrarle los recibos, en marzo por la salidad de San Luis le montaron un tabique que le impedía la salida natural de mercancía, a pesar de la sentencia judicial en contra.
Pero ¿cuál es el objetivo de EMVISESA? La búsqueda de esta respuesta ha conducido a la Plataforma al conocimiento de circunstancias anómalas en la gestión municipal.
Por un lado, el objetivo actual de la Gerencia es la construcción de Viviendas de Protección Oficial en esta finca, que fue declarada en ruinas hace ya más de cinco años. Esta situación obligó a su antigua propietaria a venderla por 22 millones a la empresa constructora Sebastián Pérez López, S.L.. Pero en tan sólo 26 días EMVISESA permuta las fincas registradas con los números 408, 410, 3.146 y 3.169 por la de San Luís 70. De esta manera, se eleva el valor de ésta en 69 millones de pesetas. Incremento récord en tiempo de un valor inmobiliario.
El motivo de la permuta se justifica en la imposibilidad de construir Viviendas de Protección Oficial en estas cuatro fincas ubicadas entre las calles Imperial y Virgen de la Luz, en pleno Centro de Sevilla, por el alto coste que suponía la construcción de las mismas. Sebastián Pérez López Construcciones S.L. si ha construido 30 apartamentos y 24 plazas de garaje situando el valor de esta operación en cerca de 200 millones de pesetas.
Independientemente del signo político que ha abrigado a la gerencia de Urbanismo en los últimos años, este es un caso de flagrante especulación inmobiliaria protagonizada por EMVISESA. Nada más lejos de los objetos sociales que debe perseguir dicha sociedad, como empresa pública que es.
D) CASA Arrayán 35 (Guerola)
La PLATAFORMA por la CASA del PUMAREJO se hace eco, y quiere hacerlo público, de los aspectos oscuros detectado por los vecinos de la C./Arrayán 35 en el decreto de ruina de la Gerencia de Urbanismo (GU), con el que ésta pretende el desalojo de dicho edificio.
En primer lugar, vuelve a aparecer un decreto de la GU, por un asunto de este tipo, en pleno verano (26 de julio), cuando se recorta sensiblemente la posibilidad de respuesta de los afectados, como sabe perfectamente la GU. Lamentablemente, las inclinaciones estivales de este organismo son bien conocidas en el barrio: se cumplen ahora dos años de otro decreto veraniego especialmente señalado, que puso a diez familias en la calle todo un agosto en c./ Palacios Malaver. El administrador de aquel edificio es el propietario del de Arrayán.
Por otra parte, la ruina decretada para este edificio es de tipo económica ya que, según la GU, arreglar la casa costaría algo más de 18 millones de Ptas., y reconstruirla sólo 26, con lo que el coste del arreglo superaría así el 50% del de reposición. Sin contradecir aquí el apuntado para el arreglo, lo que sí resulta evidente es que reconstruir el edificio en el revalorizado barrio de San Luis costaría mucho más de lo establecido por la GU.
A este respecto, resulta indignante que la propiedad, al menos en los últimos 38 años, no haya invertido una sola peseta en el mantenimiento de la casa, como exige la Ley. Y que el incumplimiento haya continuado, ante la pasividad municipal, incluso a pesar de que en 1990 el Ayuntamiento iniciara un expediente que ordenaba a la propiedad efectuar obras de conservación en la casa, por valor de sólo 1,5 millones de pesetas. En definitiva, que como demuestran los cálculos efectuados por los vecinos y su asesor legal, si el coste dado por la GU para el arreglo de la casa (18.636.000 Ptas.) se hubiera ido distribuyendo por la propiedad a lo largo de los 38 años referidos, la situación actual se hubiera evitado con sólo haber invertido anualmente en conservación lo recaudado con las rentas de un mes.
Pero lo que resulta más sorprendente de este decreto es que, si bien reconoce que el edificio no presenta riesgo de ruina física, se les da a los vecinos dos meses para desalojar la casa; y dedica un tercio de su texto a recalcar su capacidad "ejecutiva" para hacer efectivo el desalojo. Tono amenazante éste acorde con las asombrosas declaraciones del Delegado de Urbanismo, que dice que no le temblará la mano a la hora de firmar órdenes de desalojo.
E) CASA Arrayán 17
OTRAS FINCAS A VISITAR EN LA RUTA
CASA INDUCIDA AL DESALOJO: C./ Arrayán, 17 (II en el plano).
Nº de vecinos actual: quedan en la casa 10 familias, que suman 25 vecinos.
Nº de viviendas vacías: 10.
Historial: el edificio tiene abierto expediente, por parte de la Sección
de Conservación de la Edificación del Servicio de Disciplina
Urbanística, desde 1980...
En agosto de 1994 la Gerencia de Urbanismo le ordena al propietario realizar
obras para garantizar las condiciones de seguridad de una parte concreta del
edificio, debido al deterioro que presenta. En diciembre éste interpone
recurso de reposición contra dicha orden, aportando un dictamen técnico
según el cual pretende establecerse que el edificio se encuentra ya
en estado de ruina. A principios de marzo de 1995 la Gerencia elabora un informe
en el que, además de rechazar los argumentos de dicho dictamen (en
virtud de sus manifiestas incorrecciones), se insiste en la necesidad de que
se realicen cuanto antes las obras de seguridad en su día ordenadas,
pero unidas ya a otras complementarias. A mediados de mayo de 1995 se inspecciona
de nuevo el edificio y se comprueba que el propietario no ha ejecutado ninguna
de las obras que se le exigían. La Gerencia entonces, en virtud de
dichos informes, aparte de desestimar el citado recurso, le reitera al propietario
su obligación de ejecutar urgentemente las obras que se le vienen exigiendo,
y además le fija un plazo para que facilite el acceso de los técnicos
de la Gerencia a los pisos deshabitados, a fin de poder inspeccionar ya el
estado de todo el edificio. Ante dicha desestimación el propietario
interpone recurso contencioso-administrativo, que no se resuelve, mediante
Sentencia firme desestimatoria, hasta septiembre de 1997; no obstante, esta
sentencia obliga a su vez a la Gerencia a abrir expediente de ruina para el
inmueble. De todo ello la Gerencia da cuenta a los inquilinos dos meses después,
en noviembre; y se les comunica también su derecho a presentar un informe
que se contraponga al que aporta el propietario, con el que pretende dicha
declaración de ruina. A finales de diciembre, como consecuencia de
parte urgente del Servicio de Bomberos, la Gerencia le ordena nuevamente al
propietario la ejecución de obras urgentes de seguridad; pero también
ordena ya los primeros desalojos preventivos, afectando a los inquilinos de
algunas viviendas inmediatas a la zona del edificio que más ha venido
deteriorándose. A mediados de enero de 1998, y tras nueva inspección,
la Gerencia determina ya el desalojo de los inquilinos de la segunda planta,
así como el derribo preventivo de parte de la misma y el apuntalamiento
de su forjado. No obstante, el propietario le solicita a este organismo que
se decrete ya el desahucio administrativo de todos los inquilinos. A mediados
de marzo la Gerencia declara finalmente la ruina del edificio... (No deja
de ser irónico que, justo por esas mismas fechas, a mediados de febrero,
y por exigencia de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía,
al edificio se le incrementara el grado de protección del que ya "gozaba",
alcanzando la catalogación de nivel "C", habida cuenta su
valor patrimonial...)
Situación actual: el edificio está, desde abril de 1998, inscrito
en el Registro de Solares y Terrenos sin Urbanizar, Sección de Edificaciones
Ruinosas e Inadecuadas. Aún dispone el propietario de un a_o más
para presentar solicitud de licencia de obras; y en el caso de que no lo hiciera,
es cuando le sería de aplicación el régimen de venta
forzosa.
De todas las personas que habitan el corral, la vecina más antigua
(de nombre Concha) hace 55 años que llegó a la casa, y dice
querer morir en ella...
CASA INDUCIDA AL DESALOJO: C./ Pedro Miguel, 30-32 (III en el plano).
Nº de vecinos actual: quedan 4 vecinos repartidos en dos viviendas,
un taller de carpintería metálica y una peque_a industria de
embotellado de agua destilada.
Nº de viviendas total: existe una vivienda más, desocupada
Situación actual: la propiedad ha solicitado la declaración
de ruina total, tanto técnica como económica, ya en dos ocasiones;
la primera en noviembre de 1997. Hasta mediados de febrero de 2000 no comunicó
la Gerencia a los vecinos la posibilidad de que elaborasen un informe contradictorio
de ruina.
Según parece, en marzo la propiedad realizó desperfectos en
la cubierta de la vivienda vacía, para así intentar provocar
el progresivo deterioro del edificio. Así mismo, y con el pretexto
de buscar desperfectos en la viguería de resto de la cubierta, también
efectuó actuaciones en las viviendas habitadas. Éstas consistieron
en la demolición completa del falso techo de muchas de sus estancias;
estado en el que permanecen desde entonces.
Por lo demás, ya ha hecho acto de presencia la misma persona que, al
parecer, ha estado detrás de la compra de todas las casas contiguas
ya desalojadas (nos 34, 36 y 38). (Según los vecinos, esta persona
dejó caer, en determinado momento de la conversación, que entendía
mucho de casas antiguas porque, entre otras cosas, tiene a varios familiares
trabajando en Urbanismo...)
CASAS DESALOJADAS: C./ Pedro Miguel, nos 34, 36 y 38 (III en el plano).
Nº de vecinos en el momento de su desalojo: 12, entre las tres casas.
Nº de viviendas en conjunto: 10
Fechas de los desalojos: consecutivos, el último se realizó
en agosto de 1998.
Alguno de los desalojos, que afectó a una anciana que residía
sola en su casa, se realizaron por el "considerado" método
de apostarse a esperar a que ésta saliera de casa a realizar la compra,
momento que aprovecharon para forzar la puerta y ya no dejarla entrar. (Este
sistema ha sido recientemente utilizado en un desalojo realizado hace una
semana en la calle San Luis, junto al Pasaje Valvanera).
Indemnización a vecinos: 150.000 ptas. a los vecinos del nº 34.
Situación actual de los inmuebles: tras los desalojos, los huecos de
los edificios fueron totalmente tapiados, permaneciendo vacíos desde
entonces.
Al parecer, una misma persona es la que ha comprado los tres edificios consecutivos,
y lleva un tiempo merodeando alrededor de la casa que sigue a éstas,
la nº 30-32...
Ubicación actual de los antiguos vecinos: dos personas mayores murieron
al poco del desalojo. Los demás vecinos se hallan desperdigados por
la ciudad, en los pisos que buenamente han alcanzado a alquilar.
Tres de las vecinas Antonia, Ana y Pepa (ésta es la más anciana,
con 97 a_os), alguna de las cuales llevaba viviendo en su casa desde hacía
unos 45 a_os, han conseguido encontrar sendas viviendas de las inmediaciones.
Pero una de estas se_oras, al tener que pagar ahora alrededor de las 40.000
ptas. de alquiler, y sólo disponer de las 45.000 ptas. de su pensión,
ha tenido que ponerse de nuevo a trabajar, _a sus más de 75 a_os!...